preloader

Displasia de cadera

Introducción

La displasia de cadera, es de origen hereditario no congénito, característico de razas grandes y gigantes. También se relaciona con factores ambientales como una dieta excesiva y de alta energía, alta actividad durante el desarrollo y el sobrepeso.

Como consecuencia del desarrollo anormal de la articulación coxofemoral, se produce una subluxación o luxación de la cabeza femoral y secundario a esta incongruencia tiene lugar la enfermedad degenerativa articular u osteoartritis (OA).

En Orthopedic Foundation Animals incluyen las razas Labradores Retrivers, Golden Retrievers, Pastor Alemán, Rottweilers, Bulldog, Carlino y San Bernado1.

No se ve mayor predisposición entre sexos. Sin embargo, en pacientes esterilizados a una edad temprana muestran una mayor predisposición de padecer dicha enfermedad2. Esta castración a edades tempranas se refiere a pacientes entre 5.5- 12 meses de edad.

Los síntomas pueden varias dependiendo del grado de displasia, pudiendo aparecer a una edad temprana o a una edad adulta como consecuencia de los cambios degenerativos que se producen secundarios a la inestabilidad de la articulación coxofemoral. Algunos de los síntomas que presentan son: intolerancia al ejercicio, evitar la subida de escaleras, dificultad para acostarse, dolor de cadera a la palpación, diferentes grados de cojera, avanzar con ambos miembros posteriores a la vez (“como de conejo”), molestias a la extensión de la cadera, junto con atrofia de la musculatura glútea, molestias del músculo iliopsoas, crepitación (lo que indica OA en la articulación).

En cuanto al diagnóstico se basa en una correcta anamnesis, así como una correcta exploración del paciente, en el que se incluyen con el animal anestesiado el test de Ortolani, test de Barlow y test de Barden, con el objetivo de valorar el grado de laxitud de la articulación coxofemoral.

También se pueden realizar radiografías, necesitándose un correcto posicionamiento. Se puede ver el grado de subluxación o luxación que aparece, el aplanamiento del acetábulo y la presencia de signos degenerativos (disminución del espacio articular, esclerosis, osteofitos, cambios en la forma de acetábulo, cabeza y cuello femoral).

Los tratamientos pueden variar:

  1. Tratamiento conservador: realizando una terapia multimodal entre los que se incluye el control de peso, una correcta nutrición, el uso de AINE y analgésicos, rehabilitación (entre los agentes físicos recomendados se encuentra la terapia láser) y el uso de condroprotecteres y nutracécitos.
  2. Tratamiento quirúrgico: existen diferentes técnicas quirúrgicas entre las que se encuentran la doble y triple osteotomía pélvica sinfisiodesis púbica y prótesis de cadera (también se puede plantear la artroplastia de cadera en casos de importante dolor, pero no es satisfactoria en animales de gran tamaño). Las diferentes técnicas quirúrgicas, se deciden en función de las características de paciente3.

La terapia láser puede ayudar tanto en el tratamiento conservador, como en el tratamiento quirúrgico4. En el primer caso, el objetivo al inicio es control del dolor y de la inflamación, posteriormente, ayudaremos a mantener un buen estado muscular mediante el estímulo de la microcirculación y crearemos un efecto bioestimulante sobre el cartílago articular. Si se consigue establecer un correcto protocolo terapéutico será posible la reducción del tratamiento farmacológico, reduciendo de esta manera los posibles efectos secundarios.

En el tratamiento quirúrgico el objetivo es reducir el dolor y la inflamación después de la cirugía, posteriormente el objetivo es reducir los tiempos de recuperación mediante una correcta osificación.

Doctorvet ofrece un protocolo específico para cadera, pudiendo tratar la displasia de cadera. En esta patología lo ideal es tratar con la pieza de masaje, evitando una excesiva presión, especialmente si el paciente presenta una atrofia del miembro, ya que puede resultar molesto. En caso que no tolere el modo contacto, se puede empezar con la pieza de mano de barrido en modo no contacto. El protocolo específico de cadera se puede combinar con el de inflamación y dolor general dependiendo de la sintomatología de nuestro paciente. Se puede empezar con tres sesiones en semana, hasta ver los efectos de fotobiomodulación. Realizando sesiones de mantenimiento que puede variar de 1 tratamiento cada 15 días o 1 tratamiento cada 4-5 semanas.

BIBLIOGRAFÍA
  1. Orthopedic Foundation for Animals. Hip Dyspasia Statistis by disease.
  2. Spain et al. Long-term risk and benefits of early-age gonadectomy in dogs. J Am Vet Med Assoc, 224: 380-7. 2004
  3. Piermattei et al. Brinker, Piermattei, and Flo´s handbook of small animal orthopaedics and fracture repair. Pág: 416-511. 4th 2006.
  4. Prydie et al. Practical physiotherapy for small animal practice. Chap: 11. Ed. Wiley. 2015

¡Ver es creer! ¡ Solicite una cita ahora para descubrir cómo funciona DoctorVet!